Historia

“La Asociación” según pasan los años

La falta de defensa y representatividad de un sector de los agentes de la energía eléctrica motivó a un grupo de trabajadores de la vieja Dirección Provincial de la Energía de la provincia de Santa Fe, a organizarse en una asociación que los represente en la defensa de sus intereses, y además, aportar para el desarrollo de políticas electro energéticas nacionales y provinciales.

El 30 de junio de 1972, la primera Comisión Directiva presidida por el Contador Hugo Mastronardi, se reúne para tomar conocimiento del dictado de la Resolución No. 240 del Ministerio de Trabajo de la Nación, por la cual se le otorgaba la Personería Gremial a la Asociación.

A partir de dicha fecha y hasta que disposiciones legales aprobadas en el año 1975 forzaran un cambio de situación jurídico legal, la Asociación marcó un camino de discusión, crecimiento y afianzamiento. Lamentablemente, en el año ya citado, se dictan normas por medio de las cuales se oficializaba la integración de una sola entidad gremial representativa de los trabajadores de la energía eléctrica.
Es así que una Asamblea General Extraordinaria dispone la fusión de la entidad con las ramas de los Sindicatos de Luz y Fuerza que tenían cobertura en la provincia de Santa Fe.

En el corto período de la primera etapa de vida, la Asociación logró, no solo la personería gremial, sino también obtuvo la firma de una convención colectiva de trabajo propia, con muchos beneficios para sus afiliados, y participó activamente de la Federación Argentina del Personal Superior de la Energía Eléctrica (FAPSEE).

Nuevamente, en el año 1986, y frente a la escasa representatividad del personal jerárquico en el gremio de base, otro grupo de trabajadores –entre los cuales había muchos ex afiliados de la antigua Asociación, deciden ponerla nuevamente en marcha y de pie.

Desde aquellos años a la fecha, la Asociación obtuvo el primer paso de reconocimiento gremial, y ello se tradujo en la Inscripción Gremial mediante Resolución Nro. 294 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social del 29 de diciembre de 1987, otorgando el número 2524. Actualmente se gestiona la obtención de la Personería Gremial que habilita la discusión directa de convenciones colectivas de trabajo, circunstancia que es asumida por la Federación Argentina del Personal Superior de la Energía Eléctrica (FAPSEE), entidad de segundo grado con Personería Gremial.

Se tomó como otro objetivo prioritario el logro de un servicio social acorde y completo según el nivel de aportes que realiza. Por ello, se obtuvo un Decreto Provincial por el cual habilitó al cambio de obra social.

Primero la ‘Mutual de Agua y Energía’, luego OSDE, y actualmente AMuR. Este logro está afianzado y su cobertura –en lo que respecta a costos- se logra mediante un aporte solidario complementario e igualitario. Sin lugar a dudas es un logro muy valorado por los afiliados, y muy envidiado por no afiliados.

La Asociación a lo largo de sus dos etapas de existencia, ha tenido una activa participación en las propuestas empresarias y en el sector electro energético. En tal carácter intervino en innumerables congresos y jornadas que trataron el tema.

También ha luchado fervientemente contra los intereses que pretendieron llevar adelante la privatización de la Empresa Provincial de la Energía, en momentos políticos en los que todos pretendían posicionarse en función de la mezquindad de sus intereses y momento en el que muchos dirigentes gremiales y políticos se agrupaban en contubernios negando los mandatos para los que habían sido elegidos.

La Asociación tomó la bandera de la defensa de los intereses del ciudadano de la Provincia de Santa Fe. Finalmente sirvió para dejar en manos del Estado Provincial una herramienta de desarrollo económico muy importante.

El proceso de lucha utilizó preferentemente la inteligencia y el aprovechamiento de la masiva difusión de los graves aspectos negativos que hubiera afectado a la comunidad de la Provincia, desde el simple ciudadano hasta las actividades productivas más selectas. Conjuntamente al proceso de difusión, se estructuró una activa participación de afiliados en la Comisión Bicameral de Seguimiento del proceso de privatización, en la cual sutil y técnicamente fueron mostrando a los legisladores los graves errores de cada uno de los documentos que deseaban utilizar como base para el proceso.

La crisis del año 2001 y los graves errores que contenía la documentación necesaria para iniciar el proceso hicieron fracasar el mismo para beneplácito de la sociedad.

Muy pocos, y entre ellos la Asociación del Personal Jerárquico de la Empresa Provincial de la Energía con sus diferentes frentes pueden hoy manifestar su gran aporte a evitar la entrega de la empresa y la pérdida de una poderosa herramienta de trabajo para el Estado provincial.

Hoy nos encontramos con una fuerte apuesta a la recuperación de los espacios perdidos, con la fuerza de la convicción y la serenidad de los actos.